MASAJE METAMORFICO

El Masaje Metamórfico es una técnica que tiene su origen en la reflexología podal. Creado por Robert St. John, el principio de este masaje es reconectar al individuo con su período prenatal, a través de un masaje de los puntos reflejos de la columna vertebral sobre los pies, las manos y la cabeza. De ésta manera se recupera la fuerza vital, los bloqueos de energía pueden ser eliminados, y se actualiza de auto-curación

Nuestro propio movimiento y nuestra capacidad de cambiar pueden ser obstaculizados, pero toda la fuerza de vida está esperando entre bastidores, lista para conducirnos a un estado de mayor libertad

Consiste en una agradable y fácil técnica para aplicarla en algunas partes del cuerpo, principalmente en los pies.Es un método que pone en marcha el propio poder de sanación para que sea tu propia fuerza vital quien lleve a cabo la sanación.

Con esta serie de manipulaciones la persona se va liberando de aprender a través del sufrimiento (tanto físico como psicológico) y empieza a convocar circunstancias en su vida para que el aprendizaje, la evolución personal, sea a través del equilibrio y la armonía, sin sufrimiento.

Esta indicado para cualquier persona que quiera mejorar su calidad de vida. Especialmente esta indicado en niños pequeños, adolescentes, para problemas diagnosticados como depresión, síndrome de déficit de atención, hiperkinesia, anorexia, bulimia, apatía, tristeza, melancolía, retraso mental, síndrome de Down, facultades Indigo bloqueadas tanto en niños como en adolescentes o adultos.

El efecto del masaje es placentero, relajante y sin notar o darse cuenta se van produciendo lentamente los cambios, que a veces el paciente no los nota, pero sí su entorno, por ejemplo, un modo de actuar ante los demás, una reacción distinta a la normal, etc. 
         Es decir que el masaje se manifiesta por una transformación en nuestro comportamiento, nuestra forma de ser. En los pies reflejan nuestra manera de estar parados en el mundo, como estamos parados sobre él, nuestro equilibrio interno; unos pies que miren hacia afuera indican que se trata de una persona confundida en cuanto a su dirección en la vida, o que nunca está segura del camino a seguir. 
         Con respecto a los conflictos, refleja en la primer falange del primer dedo, lo relacionado con el padre o con la figura de autoridad, con el derecho de ser él mismo.